Las pulgas y las garrapatas son dos de los parásitos externos más frecuentes en perros y gatos. Se les suele restar importancia, pero si no se detectan y se tratan a tiempo pueden afectar bastante al bienestar del animal y, en algunos casos, también al de las personas que conviven con él. Identificarlos y mantener una prevención regular forma parte del cuidado básico de cualquier animal de compañía.
Qué son las pulgas y las garrapatas
Las pulgas son insectos sin alas de apenas uno a cuatro milímetros que se alimentan de sangre. Se reproducen muy rápido, ya que una hembra puede poner hasta 50 huevos al día, y tanto los huevos como las larvas sobreviven en alfombras, camas y tapizados. Las garrapatas son arácnidos que se aferran a la piel del animal para alimentarse durante horas o días. Algunas especies transmiten enfermedades como la babesiosis o la ehrlichiosis, así que detectarlas pronto importa bastante.
Cómo detectar pulgas y garrapatas en tu mascota
Revisar el pelaje con regularidad es lo más eficaz para detectar parásitos a tiempo. Después de cada salida al campo, al bosque o a zonas con vegetación alta, dedica unos minutos a inspeccionar la piel de tu perro o gato con buena luz.
Señales de presencia de pulgas
- Rascado frecuente e intenso, sobre todo en cuello, ingle y base de la cola
- Pequeños puntos negros en el pelaje o en la piel (excremento de pulga)
- Enrojecimiento, costras o pérdida de pelo localizada
- Inquietud o mordisqueo persistente en zonas concretas
Señales de presencia de garrapatas
- Pequeños bultos firmes al tacto, especialmente en orejas, cuello, axilas, ingle y entre los dedos
- Lamido insistente en una zona sin causa aparente
- En casos avanzados, inflamación local o ligera apatía
Un peine antiparasitario de dientes finos resulta muy útil para revisar el pelaje con más precisión, sobre todo en animales de pelo largo o denso.
Opciones de prevención antiparasitaria
Mantener una protección activa y continua da mucho menos trabajo que tratar una infestación ya establecida. Hay distintos formatos según las necesidades y el estilo de vida de tu mascota.
Tipos de antiparasitarios externos
- Pipetas: se aplican sobre la piel, generalmente entre los omóplatos. Su efecto suele durar entre cuatro y ocho semanas.
- Collares antiparasitarios: liberan activos de forma continua durante meses. Son cómodos para mascotas activas y ofrecen cobertura prolongada.
- Comprimidos y pastillas: de acción sistémica, muy eficaces contra pulgas y, en algunos productos, también contra garrapatas y otros parásitos.
- Sprays y champús: útiles como complemento puntual, aunque su efecto es más corto.
Si buscas una opción de larga duración y fácil aplicación, el collar antiparasitario Seresto de Elanco (disponible) es una de las referencias más conocidas entre dueños de perros y gatos por su amplio espectro de acción y su comodidad de uso.
Hábitos complementarios de prevención
- Revisa siempre el pelaje de tu mascota tras salidas al exterior, especialmente en zonas con vegetación
- Lava con frecuencia las camas, mantas y accesorios de tu mascota a alta temperatura
- Pasa el aspirador de forma regular por sofás, alfombras y zonas donde descanse tu animal
- Mantén despejadas y bien cuidadas las zonas del jardín o terraza accesibles para tu mascota
Qué hacer si encuentras un parásito
Si localizas una garrapata en tu mascota, extráela con unas pinzas de punta fina o con un extractor específico, y gira con suavidad sin apretar el abdomen del parásito. No la aplastes ni uses calor o vaselina para que se suelte, porque con esas técnicas aumenta el riesgo de que libere contenido en la herida. Después desinfecta la zona y vigila si aparece enrojecimiento o algún cambio en los días siguientes.
Ante una infestación de pulgas suele hacer falta tratar a la vez al animal y el entorno doméstico, porque las larvas y los huevos aguantan semanas en tapizados y moquetas. Tu veterinario puede orientarte sobre el tratamiento más adecuado para tu mascota y sobre cómo limpiar el hogar de forma efectiva.





