El agua es el nutriente más importante y, a la vez, el más olvidado. Prestamos atención al pienso o a la comida húmeda y la hidratación queda en segundo plano, cuando beber suficiente agua cada día influye directamente en el funcionamiento del riñón, la digestión, la regulación de la temperatura corporal y el bienestar general de tu perro o gato.
¿Cuánta agua necesitan perros y gatos al día?
No hay una cifra única válida para todos los animales, porque la cantidad depende del peso, el nivel de actividad, el clima y, sobre todo, el tipo de alimentación. Aún así, existen referencias orientativas que ayudan a valorar si tu mascota bebe lo suficiente.
Necesidades hídricas según el tipo de alimentación
Los animales que comen pienso seco necesitan ingerir más agua, porque el alimento aporta muy poca humedad. Los que toman comida húmeda o mixta, en cambio, cubren buena parte de sus necesidades a través del propio alimento.
- Perros con pienso seco: la referencia orientativa habitual se sitúa en torno a 50-60 ml de agua por kilogramo de peso al día.
- Gatos con pienso seco: un gato adulto de tamaño medio necesita unos 200 ml diarios, parte de los cuales puede provenir de la comida húmeda.
- Con alimentación húmeda: la propia comida aporta entre un 70 y un 80 % de agua, por lo que la ingesta directa del bebedero puede ser considerablemente menor.
Diferencias entre perros y gatos
Los gatos, sobre todo los que no toman comida húmeda, tienden por naturaleza a beber poco, algo que heredan de sus ancestros del desierto. Eso los hace más vulnerables a problemas renales y del tracto urinario si no se fomenta su hidratación de forma activa. Los perros suelen acudir al bebedero con más espontaneidad, aunque también lo ignoran si el agua no está fresca o si el recipiente no les resulta cómodo.
Señales de deshidratación que debes identificar
Reconocer los primeros síntomas de deshidratación permite actuar a tiempo. Si observas alguno de estos indicios de forma persistente, lo más recomendable es consultarlo con tu veterinario.
En perros
- Encías secas o pegajosas al tacto
- Piel que tarda en recuperarse al pellizcarla suavemente en el lomo (pérdida de elasticidad)
- Ojos sin brillo o ligeramente hundidos
- Decaimiento, apatía o reducción de la actividad habitual
- Orina oscura o en menor cantidad de lo normal
En gatos
- Boca seca y mal aliento inusual
- Pelaje apagado o piel con poca elasticidad al pellizcarla
- Letargo o desinterés hacia el entorno
- Orina muy concentrada o visitas escasas al arenero
Por qué algunos animales beben poco agua
Hay varias razones por las que una mascota puede ignorar el bebedero aunque el agua esté disponible:
- Agua estancada o con olor a plástico: los animales perciben olores y sabores con gran sensibilidad y pueden rechazar el agua si no está fresca o si el recipiente le aporta sabores.
- Bebedero demasiado cerca del comedero: muchos gatos, por instinto, prefieren que el agua esté separada de la zona de alimentación.
- Recipiente incómodo: los bigotes de los gatos son muy sensibles. Un cuenco estrecho o profundo puede resultar molesto y disuadir de beber.
- Preferencia por el agua en movimiento: tanto perros como gatos tienden a preferir el agua en circulación, lo que explica su fascinación por los grifos abiertos.
Trucos para que tu mascota beba más
Hay formas sencillas de aumentar el consumo de agua de tu perro o gato sin complicarse.
El bebedero marca la diferencia
Cambiar el cuenco estático por una fuente de agua circulante puede cambiar por completo los hábitos de hidratación de tu mascota, sobre todo en el caso de los gatos, porque el movimiento mantiene el agua oxigenada y fresca y les resulta mucho más atractiva. Los modelos de cerámica o acero inoxidable van especialmente bien, ya que no transfieren sabores ni acumulan bacterias con la facilidad del plástico.
Existen fuentes y bebederos para mascotas de distintos tamaños, materiales y necesidades.
Ubicación y limpieza del agua
- Distribuye varios bebederos por distintas zonas de la casa, sobre todo si tienes gatos.
- Aleja el bebedero del comedero y del arenero.
- Cambia el agua al menos una vez al día y lava el recipiente con regularidad.
- Prueba con agua a temperatura ambiente; algunos animales rechazan el agua muy fría.
Añadir agua a la comida
Si tu mascota come pienso seco y le cuesta beber, puedes humedecer ligeramente el alimento con un poco de agua templada antes de servirlo. Con los gatos, incorporar una o dos tomas de comida húmeda a la semana también sube la ingesta hídrica sin mayor complicación.





