Por qué los animales ocultan el malestar y cómo detectarlo
Los perros y los gatos, como la mayoría de los animales, tienden a disimular el dolor. Es un instinto de supervivencia heredado de sus antepasados salvajes, y complica bastante que el dueño sepa cuándo hace falta ir al veterinario. Aun así, hay señales físicas y de comportamiento que se pueden reconocer a tiempo.
Este artículo no sustituye la consulta con un veterinario. Si tienes dudas sobre el estado de salud de tu mascota, lo más prudente es llamar a tu clínica de referencia.
Señales de alerta general en perros y gatos
Cambios bruscos en el apetito o la sed
Un perro o un gato que de repente deja de comer o beber, o que al contrario empieza a beber agua en cantidades inusuales, puede tener un problema de salud. La pérdida total de apetito durante más de 24 horas en un gato, o más de 48 horas en un perro adulto sano, merece una consulta veterinaria. El aumento exagerado de la sed puede apuntar a diabetes, enfermedad renal o síndrome de Cushing, entre otras patologías.
Letargia o cambios en el nivel de actividad
Si tu mascota, que normalmente es activa y juguetona, pasa el día sin querer moverse, no hace caso a sus juguetes o parece agotada sin motivo aparente, algo va mal. Un episodio de un día puede deberse al calor o al cansancio, pero si persiste más de dos días conviene consultar.
Vómitos o diarrea persistentes
Un vómito aislado o una deposición blanda ocasional no son motivo de alarma, sobre todo si el animal sigue comiendo, bebiendo y comportándose con normalidad. Sí requieren atención urgente los vómitos repetidos en pocas horas, la diarrea con sangre, los vómitos con sangre o espuma, y la combinación de varios de estos síntomas con decaimiento.
Dificultad para respirar
La respiración agitada sin motivo físico, como el calor o el ejercicio intenso, la respiración con la boca abierta en un gato, el sonido sibilante al respirar o la postura de cuello estirado hacia delante buscando aire son señales de urgencia. Con cualquiera de estos síntomas, ve directamente a urgencias veterinarias.
Problemas para orinar o defecar
Un gato macho que visita la bandeja de arena repetidamente sin conseguir orinar, o que vocaliza mientras lo intenta, puede tener una obstrucción urinaria, y eso es una emergencia veterinaria. En perros, los esfuerzos repetidos para defecar sin resultado, sobre todo acompañados de vómitos, pueden indicar una obstrucción intestinal.
Señales específicas en perros
Abdomen hinchado o rígido
La dilatación gástrica con vólvulo, o torsión de estómago, es una emergencia potencialmente mortal en perros, sobre todo en razas grandes o de pecho profundo como el Gran Danés, el Pastor Alemán o el Labrador. Se manifiesta con el abdomen visiblemente hinchado, intentos de vomitar sin éxito, salivación excesiva y agitación. Requiere atención veterinaria inmediata.
Cojera o dificultad para moverse
Una cojera que aparece de repente y no mejora tras un día de reposo, o que viene con inflamación visible, calor en la zona o vocalización al tocar la extremidad, tiene que verla un veterinario. No des analgésicos humanos a un perro sin prescripción, porque muchos son tóxicos para ellos.
Convulsiones o pérdida de consciencia
Una convulsión, con temblores incontrolados, pérdida de conocimiento y rigidez muscular, es motivo para acudir al veterinario aunque el episodio haya sido breve y el perro parezca recuperarse solo. Las causas son muy diversas y algunas se controlan con medicación regular.
Señales específicas en gatos
Cambios en el uso de la bandeja de arena
Un gato que empieza a hacer sus necesidades fuera de la bandeja puede estar avisando de un problema de salud, como una infección urinaria, dolor al agacharse o problemas de colon, o de estrés ambiental. Si el cambio es repentino y el gato no tiene antecedentes de problemas de conducta, la primera visita es al veterinario para descartar causas médicas.
Ictericia (coloración amarillenta)
Un tono amarillento en los ojos, las encías o la piel del gato indica ictericia y es un síntoma serio, que puede apuntar a problemas hepáticos, anemia hemolítica o infecciones graves. Requiere atención veterinaria urgente.
Pérdida de peso rápida
Los gatos pueden desarrollar lipidosis hepática, o hígado graso, en pocos días si dejan de comer, sobre todo si tienen sobrepeso. Una pérdida de peso rápida o un descenso notable de la condición corporal en pocas semanas tiene que verlo el veterinario sin demora.
Cuándo acudir a urgencias y cuándo puede esperar
Como regla general, acude a urgencias si tu mascota tiene dificultad para respirar, no puede orinar, sufre convulsiones, sangra de forma activa, ha ingerido un tóxico o está inconsciente. Para el resto de síntomas, llama a tu veterinario y describe la situación, y te orientarán sobre la urgencia real del caso.
Tener un botiquín básico en casa y el número de urgencias veterinarias de tu zona a mano es una medida de prevención sencilla. Hay botiquines de primeros auxilios para mascotas ya preparados que cubren las necesidades más habituales.





