Por qué la vacunación es la base de la salud canina
Las vacunas son la herramienta preventiva más eficaz de la medicina veterinaria. Protegen al perro de enfermedades potencialmente mortales, contribuyen a la salud pública al reducir la circulación de zoonosis como la rabia, y son más económicas que el tratamiento de las enfermedades que previenen. A pesar de ello, muchos dueños desconocen cuáles son las vacunas obligatorias, cuáles las recomendadas y cuándo debe ponerse cada una.
Vacunas obligatorias y vacunas recomendadas
En España, la única vacuna legalmente obligatoria a nivel nacional es la de la rabia, aunque la normativa varía por comunidad autónoma y en algunas regiones también es obligatoria para poder viajar con el perro. Las demás vacunas se clasifican como «esenciales» o «no esenciales» según las guías de las asociaciones veterinarias, pero no obligatorias por ley. Sin embargo, el veterinario puede considerar algunas de ellas necesarias según el estilo de vida del perro.
Vacunas esenciales: cuáles son y qué protegen
Moquillo canino (distemper)
El moquillo es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta al sistema respiratorio, digestivo y nervioso. No existe tratamiento específico y la mortalidad es elevada, especialmente en cachorros. La vacuna forma parte de la combinación polivalente que se administra desde las primeras semanas de vida y confiere una protección muy eficaz.
Parvovirus canino
El parvovirus provoca una gastroenteritis hemorrágica devastadora en cachorros, con una mortalidad que puede alcanzar el 80-90% sin tratamiento intensivo. El virus es muy resistente en el ambiente y puede sobrevivir meses en el suelo. La vacuna es absolutamente esencial y forma parte del protocolo básico desde las 6-8 semanas de vida.
Adenovirus canino (hepatitis infecciosa)
La hepatitis infecciosa canina puede causar daño hepático grave y muerte. También está incluida en la combinación polivalente habitual. La vacunación confiere protección duradera.
Leptospirosis
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana transmitida por el agua contaminada con orina de ratas y otros animales. Es una zoonosis, es decir, puede contagiarse a las personas. Los perros que pasean por zonas con agua estancada, ríos o zonas urbanas con presencia de roedores tienen mayor riesgo. La vacuna requiere una dosis de refuerzo anual para mantener la protección.
Rabia
La rabia es invariablemente mortal una vez que aparecen los síntomas, tanto en animales como en personas. En España es obligatoria en la mayoría de comunidades y es imprescindible para viajar al extranjero con el perro. La primera dosis puede ponerse a partir de los 3 meses de edad.
Calendario de vacunación recomendado
El protocolo estándar que siguen la mayoría de los veterinarios en España es el siguiente. A las 6-8 semanas se administra la primera dosis de la vacuna polivalente (moquillo, parvovirus, adenovirus). A las 10-12 semanas, la segunda dosis polivalente más la primera dosis de leptospirosis. A las 14-16 semanas, la tercera dosis polivalente, la segunda de leptospirosis y la vacuna antirrábica. A partir del año de vida, se realiza el primer refuerzo anual que incluye la polivalente, la leptospirosis y la rabia según la normativa autonómica. La pauta puede variar ligeramente según el criterio del veterinario y el fabricante de la vacuna.
Vacunas no esenciales que pueden ser recomendables
Según el estilo de vida del perro, el veterinario puede recomendar también la vacuna contra la tos de las perreras (Bordetella bronchiseptica y parainfluenza), especialmente si el perro acude a residencias, escuelas de adiestramiento o parques frecuentados; la vacuna contra la leishmaniasis, muy recomendable en zonas con presencia de mosquito flebótomo; y la vacuna contra el coronavirus entérico en zonas de alta prevalencia.
El carné de vacunación y el pasaporte europeo de animales
Todas las vacunaciones deben quedar registradas en el carné de vacunación del perro. Si planeas viajar a otro país de la Unión Europea, necesitarás el pasaporte europeo de animales, que expide el veterinario, y asegurarte de que la vacuna antirrábica está al día. Para viajar fuera de la UE los requisitos varían: algunos países exigen un test de anticuerpos antirrábicos con semanas de antelación. Un protector para el carné de vacunación del perro es una pequeña inversión que ayuda a conservar este documento esencial en buen estado.





