La esterilización es una de las decisiones más importantes que afrontan los dueños de perros y gatos. Más allá de controlar la reproducción, esta intervención tiene efectos positivos en la salud y el comportamiento de muchos animales. En este artículo te explicamos qué implica, cuándo se recomienda y cómo prepararte para el proceso.
Qué es la esterilización y en qué consiste
La esterilización es una intervención quirúrgica mediante la cual se eliminan los órganos reproductores del animal o se interrumpe su función. En hembras se denomina ovariohisterectomía y en machos, orquiectomía. El objetivo es impedir la reproducción y, en muchos casos, reducir el riesgo de ciertas enfermedades.
Principales beneficios de esterilizar a tu mascota
En hembras
- Elimina el riesgo de piometra, una infección uterina grave y potencialmente mortal.
- Reduce el riesgo de tumores mamarios si se realiza antes del primer celo.
- Suprime los celos, evitando cambios de comportamiento asociados.
En machos
- Reduce el riesgo de hiperplasia benigna de próstata y enfermedades relacionadas.
- Disminuye comportamientos como el marcaje de territorio y la agresividad hormonal.
- Elimina el riesgo de tumores testiculares.
Cuándo es el mejor momento para esterilizar
La edad recomendada varía según la especie, el tamaño del animal y la valoración del veterinario. Como orientación general:
- Gatos: a partir de los 4–6 meses, preferiblemente antes del primer celo en hembras.
- Perros pequeños: alrededor de los 6–8 meses.
- Perros grandes o gigantes: en muchos casos se recomienda esperar hasta los 12–18 meses para respetar el desarrollo hormonal.
Siempre es imprescindible consultar con el veterinario para valorar el caso concreto de tu animal antes de tomar cualquier decisión.
Cómo preparar a tu mascota para la intervención
Antes de la cirugía, el veterinario indicará un ayuno previo (normalmente de 8 a 12 horas) y puede solicitar una analítica preoperatoria para comprobar que el animal está en condiciones de ser anestesiado. El día de la intervención lleva a tu mascota tranquila y sin haber comido.
Prepara en casa un espacio cómodo y silencioso para la recuperación. Durante los primeros días, el animal llevará un collar isabelino para evitar que lama la herida. Los modelos blandos resultan más cómodos para dormir y descansar sin comprometer la protección:
Ver collares isabelinos blandos en Amazon.es
Recuperación y cuidados en casa
Los primeros días
Durante las primeras 24–48 horas el animal puede estar somnoliento o algo desorientado por el efecto de la anestesia. Es normal que coma poco o tenga leve malestar. Asegúrate de que tenga agua fresca disponible y reposo en un lugar tranquilo.
Vigilancia de la herida
Revisa la incisión a diario: los bordes deben mantenerse juntos y sin secreción anormal. Si observas enrojecimiento intenso, apertura de puntos, hinchazón que no remite o fiebre, contacta con el veterinario sin demora.
Retorno gradual a la actividad
En gatos, la recuperación suele ser muy rápida: 5–7 días. En perros puede extenderse hasta 10–14 días según el tamaño y el tipo de intervención. Evita saltos, carreras y baños hasta que el veterinario confirme que la cicatriz está bien cerrada.
¿Engorda la mascota después de esterilizarla?
La esterilización puede reducir ligeramente el metabolismo basal, lo que favorece el aumento de peso si la alimentación no se ajusta. No es algo inevitable: con una dieta adecuada y ejercicio regular tu mascota puede mantenerse en su peso ideal. Muchas marcas de pienso ofrecen formulaciones específicas para animales esterilizados con menor aporte calórico.





