Por qué el refuerzo positivo funciona mejor que el castigo
Durante décadas, el adiestramiento canino se basó en la corrección y el castigo: tirones de correa, collares de pinchos o eléctricos y reprimendas físicas. La ciencia del aprendizaje animal lleva años demostrando lo contrario, y es que recompensar los comportamientos deseados en lugar de castigar los indeseados da resultados más rápidos y duraderos, sin los daños que el castigo deja en la relación entre el perro y su dueño.
Un perro adiestrado con refuerzo positivo ofrece comportamientos porque le compensa hacerlo, no porque tema lo que pasará si no los hace. Esa diferencia se nota mucho en el día a día de la convivencia.
Los principios básicos del refuerzo positivo
El refuerzo debe ser inmediato
El perro asocia el premio con lo que estaba haciendo justo en el momento de recibirlo. Si se sienta y tarda tres segundos en llegarle el premio, puede acabar asociando la recompensa con haberse vuelto a levantar. La ventana de asociación es muy corta, sobre todo en las primeras fases del aprendizaje, y el marcador que se explica más abajo resuelve ese problema.
El uso del marcador
Un marcador es una señal, sonido o gesto, que le indica al perro con precisión el instante en que ha hecho lo correcto. El clicker es el más conocido, pero funciona igual de bien decir «¡bien!» o «¡sí!» siempre con el mismo tono. El marcador se establece antes, asociándolo varias veces seguidas con un premio sin que el perro tenga que hacer nada en especial.
El refuerzo más efectivo varía según el perro
Para la mayoría de los perros, el premio de comida (snacks pequeños, trozos de salchicha, queso) es lo que mejor funciona en las primeras fases. Algunos responden muy bien al juego con un juguete. El elogio verbal a secas casi nunca basta como refuerzo al principio, aunque gana peso una vez que el comportamiento está asentado.
Comandos básicos: cómo enseñarlos paso a paso
Sentado (sit)
Con el perro de pie delante de ti, sostén un premio justo por encima de su nariz y muévelo despacio hacia atrás sobre su cabeza. Al seguir el olor, la mayoría bajan el trasero solos. En cuanto el trasero toca el suelo, marca y premia. Repite cinco o seis veces por sesión y, cuando el movimiento salga consistente, añade la palabra «sienta» justo antes de iniciar el gesto.
Quieto (stay)
Pide al perro que se siente. Muéstrale la palma de la mano abierta frente a la cara durante uno o dos segundos y, si no se ha movido, marca y premia. Ve alargando poco a poco el tiempo de espera antes de marcar. Más adelante añade distancia, alejándote un paso antes de volver a marcar y premiar. El fallo más habitual es correr demasiado, así que sube el nivel solo cuando el perro acierte en más del 80 % de los intentos.
Ven (come)
Este comando puede sacarte de un apuro serio algún día. Empieza en un espacio cerrado y sin distracciones, llama al perro por su nombre seguido de «ven» con voz alegre y, cuando llegue hasta ti, marca y premia a lo grande. No llames nunca al perro para reñirle, porque «ven» tiene que asociarse siempre con algo bueno. Con el tiempo, practica en entornos con más distracciones y a mayor distancia.
Echado (down)
Con el perro sentado, sostén el premio cerca de su nariz y bájalo despacio hacia el suelo entre sus patas delanteras. La mayoría seguirán el olor hasta acabar echados. Marca y premia en cuanto los codos toquen el suelo. Si el perro se levanta en lugar de echarse, vuelve a pedir el sentado e inténtalo otra vez.
Suelta (leave it / drop it)
Enséñale un premio en la mano cerrada. El perro intentará olisquear y mordisquear la mano para llegar a él. Espera sin reaccionar. En el momento en que aparte la nariz de tu mano, aunque sea un segundo, marca y premia con otro snack distinto, no con el de la mano. Con práctica, el perro aprende que alejarse de un objeto le trae algo mejor.
Estructura de las sesiones de adiestramiento
Las sesiones cortas y frecuentes rinden mucho más que las largas y espaciadas. Para la mayoría de los perros, tres o cinco minutos de adiestramiento intenso dos o tres veces al día dan mejor resultado que una sesión de media hora. Termina siempre en positivo, pidiéndole algo que ya sepa hacer bien.
Para las sesiones en casa, un kit de clicker con snacks de adiestramiento sale barato y permite empezar a trabajar con el marcador desde el primer día.





