Por qué es importante mantener las uñas de tu perro bien cortadas
Las uñas largas van mucho más allá de lo estético. Cuando crecen demasiado, pueden cambiar la postura del perro al caminar, provocar molestias en las almohadillas plantares y llegar a curvarse hacia dentro si no se atienden a tiempo. En perros que caminan habitualmente sobre superficies blandas o que hacen poco ejercicio en asfalto, las uñas crecen más rápido de lo que se desgastan de forma natural.
Incorporar el corte de uñas a la rutina de cuidados del perro, con la frecuencia adecuada y de la manera correcta, evita problemas a largo plazo y contribuye a su bienestar general.
Cada cuánto hay que cortar las uñas a un perro
La frecuencia depende del perro, de su estilo de vida y del tipo de superficie por la que pasea habitualmente. Como referencia general, la mayoría de los perros necesitan un corte cada tres o cuatro semanas. Los que pasean mucho sobre asfalto o superficies rugosas suelen desgastar las uñas solos y necesitan cortes menos frecuentes. Los que viven en entornos más blandos o salen menos piden más atención.
Tienes un indicador muy sencillo en el oído: si escuchas el repiqueteo de las uñas al caminar sobre suelo duro, ha llegado el momento de cortarlas.
Qué herramientas necesitas
Elegir el cortaúñas adecuado es el primer paso para que la experiencia sea positiva. Existe una variedad de cortaúñas específicos para perros que se adaptan a distintos tamaños y tipos de uña.
Tipos de cortaúñas para perros
Los más habituales son el cortaúñas de guillotina, que funciona con una cuchilla deslizante y va bien para uñas pequeñas y medianas, y el cortaúñas de tijera, más recomendado para perros de talla grande con uñas gruesas y resistentes. También existen limas eléctricas o esmeriles que liman la uña en lugar de cortarla, lo que genera menos presión y ayuda mucho con perros que se resisten al corte. Hay cortaúñas para perros con modelos para diferentes tamaños y tipos de uña.
Otros materiales que facilitan el proceso
Además del cortaúñas, conviene tener a mano polvo estíptico o harina de maíz para detener el sangrado si se corta demasiado, una lima para suavizar los bordes tras el corte y algunos premios para recompensar al perro durante y después del proceso.
Cómo cortar las uñas a tu perro paso a paso
El procedimiento es sencillo una vez que conoces la anatomía básica de la uña del perro y practicas con calma.
Paso 1: Elige el momento adecuado
Escoge un momento en que tu perro esté tranquilo, preferiblemente después de un paseo o de algo de actividad. Un perro relajado tolera mejor la manipulación que uno con energía acumulada.
Paso 2: Coloca a tu perro en una posición cómoda
Puedes trabajar con el perro tumbado de lado, sentado frente a ti o apoyado sobre una superficie antideslizante. La idea es que tú tengas el control de la pata y que el perro se sienta seguro. Con perros grandes se trabaja más cómodo en el suelo.
Paso 3: Identifica el tejido vivo antes de cortar
Este es el punto más delicado. En el interior de la uña del perro hay un tejido vascular llamado «vena» o «pulpa» que, si se corta, produce sangrado y dolor. En perros con uñas claras se ve a contraluz como una zona rosada. En uñas oscuras no se ve, así que hay que cortar en pequeñas secciones e ir mirando el corte transversal, y detenerse en cuanto aparezca un punto oscuro o rosado en el centro.
Paso 4: Corta en ángulo de 45 grados
Sujeta la pata con firmeza y haz un corte limpio en la parte externa de la uña, en un ángulo de unos 45 grados. Avanza poco a poco, en fragmentos pequeños, en lugar de intentar un solo corte grande. Si las uñas llevan tiempo sin cortarse, es mejor hacer varios cortes superficiales en sesiones espaciadas para que la pulpa vaya retrocediendo.
Paso 5: Suaviza los bordes y premia
Una vez cortadas todas las uñas, pasa una lima suave por los bordes para eliminar aristas. Termina siempre con un premio y palabras de refuerzo positivo para que el perro asocie el proceso con algo agradable.
Qué hacer si cortas demasiado y sangra
No hay que alarmarse. Aunque el sangrado es incómodo para el perro, no es peligroso si actúas con calma. Aplica polvo estíptico o harina de maíz con una torunda de algodón sobre la zona y mantén una ligera presión durante un minuto o dos hasta que el sangrado ceda. Evita que el perro lama la zona inmediatamente después. Si el sangrado no se detiene en pocos minutos, lo más prudente es consultar con el veterinario.
Cómo acostumbrar a un perro que se resiste al corte de uñas
La resistencia al corte de uñas es muy habitual, sobre todo en perros que no se acostumbraron a esta rutina desde cachorros. Lo que funciona es la desensibilización progresiva. Empieza por tocarle las patas a diario sin ningún otro objetivo y dále premios. Introduce después el cortaúñas sin usarlo y deja que lo huela. Más adelante tócale las uñas con él sin llegar a cortar. Y por último, corta solo una uña al día durante varios días.
El proceso puede llevar semanas, pero al final tienes un perro que tolera el corte sin estrés, y eso facilita el cuidado a largo plazo. Un cortaúñas de precisión con tope de seguridad ayuda en las primeras etapas, porque evita cortar de más por error. Puedes ver algunos modelos con tope incorporado.
La uña dewclaw: no hay que olvidarla
Muchos perros tienen una uña en la parte interna de la pata delantera, y en algunos casos también en la trasera, que no toca el suelo al caminar y por tanto no se desgasta sola. Esa uña, llamada dewclaw o uña del pulgar, puede llegar a curvarse hacia dentro y clavarse si se descuida. Acuérdate de ella siempre que hagas el corte de rutina.





